Cuando sufrimos estrés o cansancio mental somos más propensos tener despistes.
La vida cotidiana está llena de distracciones pequeños olvidos y meteduras de pata involuntarias.
Todo el mundo las sufre. No es tan raro olvidarse de coger las llaves. Hay quien se olvida incluso de acudir a una reunión importante, de llevarle un detalle su pareja por su cumpleaños, o de la fecha de su aniversario.